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Mostrando entradas de agosto, 2020

La Cenicienta de Barracas

Nací en el barrio de Barracas, en el vértice, en el límite de capital y provincia, muy cerca de la mugre del riachuelo. Vivía con mis tres hermanastras que aunque eran igual de miserables que yo, querían cagar más alto que el culo. Siempre me usaban de mula y aunque mi disgusto era enorme tenía que actuar, hacer de hermano marica que les hace de psicólogo, peluquero y asesor de imagen. Para peor mi padre había muerto y me había dejado con mi “muy adorada” madrastra: Elba, que además venía con sus zánganas crías de 19, 27 y 40 años. Pero no todo era sufrimiento, a veces aprovechaba que ellas se tragaban el verso de la “buena hermanita” y les teñía el pelo con caca, les hacía baños de pie con agua, sal y un poquito de meo. Y eso no era todo... por la mañanas, muy temprano, acontecía lo más lindo de mis días… pasaba el camión de la basura y ahí, como si fuera una carroza de carnaval brasilero, montado en ella estaba Pedro, el padre de mis futuros hijos. Él era un morocho grandote, macizo,...

Un poco de amor… propio

  Ella buscaba calmar su monstruo sexual que le exigía comer como hace ya varias noches. “Este sí.. este no…”, un catálogo de gente, como si fuera un supermercado del amor o, mejor aún, del sexo. Pasaban rápidamente frente a sus ojos y al ritmo de su dedo índice: rostros, abdominales, viajes, frases y miembros. Collage humano, íconos de aquello con lo que las personas se identifican. La telaraña parecía vacía pero no se dio por vencida. Chequeó sus redes sociales a ver si alguna vieja presa había vuelto a caer en la trampa pero nada, los tipos estaban tan pajeros en ese entonces que no querían salir de su casa ni siquiera para coger. Sonó el teléfono, por fin otro humano, era su amiga. Le contaba que recién había llegado de la casa de su nuevo chongo con el que se había hechado ¡3 polvos durante la tarde! Se alegró levemente por ella pero rápidamente la invadió la angustia. Esa que cala hondo y te reprocha mil cosas distintas: “¿será que estoy más gorda? ¿Capaz no cojo bien? ¿no so...