Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de 2023

Una mujer y una isla pueden parecerse mucho

Mientras recorro las playas que no conozco, me pregunto ¿habré cerrado la llave de gas? ¿cerré bien la ventana de la cocina para que no entre la mugre que arrastra la lluvia? Pero ¿qué mierda estoy pensando? ¡que explote todo! Que explote todo como mi culo mientras me rajo este pedo aprovechando que no hay nadie y, principalmente, que no estás vos Roberto que me reprimís hasta el orto. Hundo los dedos de mis pies sobre la arena blanca y miro el cielo, ese cielo hermoso y limpio que nada se parece a vos. Roberto, mi marido, es más bien como un yunque, una mole de grasa, un ser estúpido y feliz que se conforma con ver el partido los domingos y juntarse a hablar por horas con otros viejos chotos como él, como nuestros vecinos o los pelotudos de sus clientes, que le compran cosas maltrechas en la ferretería. Quién diría que al fin me podría liberar de su idiota existencia, bue’… como si la mía fuera superior. Pero no les voy a adelantar el final de la historia así que vamos a empezar por e...

Emma

  Emma le toca la pija a su marido por debajo de la mesa. Mueve su mano disimuladamente para recorrer la pierna de Don León, su actual marido. Su vestido negro con pintitas de color bordó y gris casi ni se mueve, parece como si se hubiera quedado congelada por unos segundos con una pequeña sonrisa pícara que crece, a pesar de sus anteojos culo de botella indicados para el estrabismo, que le tapan la mitad de la cara mientras intenta su travesura. Su mano temblorosa por el alcohol, regordeta y arrugada masajea suavemente su objetivo abultado. Don León abre grandes sus ojos, sorprendido, su cara pálida y arrugada de milico retirado se tiñe de rojo. Ni la calentura le afloja la rigidez. Mientras tanto, como si nada, alrededor de la mesa, cuatro mujercitas alborotan el comedor. Las dos más grandes, adolescentes, tararean una canción y comparten auriculares de un walkman para escucharla. Las más pequeñas, se tiran de los pelos por una muñeca rubia y esquelética que, por su tono de piel,...