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Mostrando entradas de mayo, 2020

Porno Soft

“Soy Nicolás tengo 18 años, mi pija mide 22 x 6” fueron las primeras palabras que dijo a cámara mientras lo filmaban. Era inexperto y canchero, pensó que le iban a chupar la pija y chau. Pero, no fue así. Después de la entrevista, el productor le manoteó el bulto y, aunque se incomodó, no le desagradó. Él siempre creyó que era el más capito del barrio, siempre activo, pero esta vez, entre esas cuatro paredes, el culo se le dilató a él, tal vez por morbo, curiosidad y desesperación. “¡Quedate nene, vamos a filmar!”, le propuso el hombre y el pibe sin poder creerlo ni dudarlo, en porno star se convirtió. Había llegado a esa oficina roñosa de un 7mo piso en Corrientes y Callao para un “casting”, luego de ver en la web un aviso pequeño pero prometedor. Estaba convencido de que iba ser algo más en su vida que un rati o un chorro. Que con esa pija grande iba a brillar e iba a tener una “ porno life ”. Tal vez, esta podía ser su oportunidad. Sus amigos del barrio, un par de veces...

Delivery

«Ciento setenta pesos mamita », le dijo el pibe entregándole el paquete. La mujer de setenta años agarró con sus manos la cena envuelta que le trajo ese proyecto de hombre. Sacó de su bolsillo trasero doscientos pesos y se lo dio, « quedate con el vuelto nene », le dijo ella mientras cerraba la puerta. El pibe tomó la bici que hacía de moto y se fue feliz con los treinta pesos. Ella se dirigió a la puerta plegable del viejo ascensor, la abrió y subió hasta el octavo piso. Durante el ascenso disfrutó con la cabeza baja el aroma de su plato, su cabellera rubia y lánguida caía cubriendo su rostro de mina amargada. El frenar repentino del ascensor le sacudió el cuerpo. Salió de la añejada caja de metal y caminó por un oscuro pasillo hasta llegar a la puerta de su departamento. Puso las llaves en la cerradura y la giró hasta que hizo tope. Con su cuerpo empujó la puerta y entró. Nadie la esperaba, solo el silencio y el calor de su comida. Prendió la tele, empezó a hacer zapping pa...

La mala noche

Una mala noche, de esas en las que todo sale mal. Caminó por la calle empedrada muy cerca de las 12 h, ni un alma y ella vestida para matar. Llegaba tarde a la primera cita, con un taco roto y casi descalza. Muerta de miedo, nervios y con ganas de gustar. Dió vuelta a   la esquina acomodándose el pelo y un borracho que casi se la lleva puesta, le escupió una guasada que algunas personas considerarían “piropo”. Caminó más rápido como si tuviera una pierna más corta que la otra, producto de la rotura del taco en una calle empedrada. Mientras aceleraba el paso, sacó un espejito de su cartera para revisar su maquillaje pero ya era tarde, se le derretía en la cara por el calor de la noche. Antes de llegar a la otra esquina, un pedazo de mierda se le hizo zapato. Puteó un rato largo y miró al cielo con resignación. Su cita a ciegas capaz ya se habría ido. “Un problema a la vez”, pensó. Y metió el pie embadurnado con caca sobre el agua marrón de la zanja. Después, se refregó la pl...