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Mostrando entradas de julio, 2020

Uñas de rojo

Estaba nervioso, pasé la mano derecha por mi cabeza varias veces para secar la transpiración pero volvía a chorrear. Las venas me sobresalían de la pelada, parecía un loco. Pasaron 60 minutos desde el horario acordado y no venías. Miré la foto de tu cara y recordé la primera película porno que ví. Una de los ochenta, en la que una colorada hermosa como vos con las uñas largas y pintadas de rojo se manoseaba la entrepierna y estallaba de placer dando alaridos que jamás oí. Yo ya estaba   al palo pero vos seguías sin aparecer y no tuve mejor idea que aprovechar el tiempo. Me levanté y fuí al baño para hacerme una paja pero la mugre de los azulejos me recordaban las miles de bacterias que se pueden meter en mi pito, una concha o un culo y seguidamente se me bajó. Volví a mi mesa, todavía se me revolvía el estómago de asco pero también de nervios. Llamé al mozo para que me traiga una Fanta, la trajo rápidamente, tomé el primer sorbo y sonó mi celular. Era un mensaje tuyo, me contabas q...

Alma y Nilda - Capítulo V: Sin Alma

Día de perros en el laburo. Vuelvo caminando cansada con los pies de plomo como si jugara a secar el piso con los zapatos. Miro mi barrio que tanto amo pero estoy cansada y pienso “¡¿por qué mierda no seguí los consejos de mi tía Nery?! Ella me decía que tenía que casarme con un viejo con plata, que me lo bancara un tiempo y chau pichu. Que dios lo tenga en su gloria. Yo y mi orgullo de mierda. Abro la puerta de mi edificio y me cruzo con el vago del portero que de limpiar ni hablemos pero de la novela del edificio lo sabe todo. Flaquito y pelotudo, no hace un carajo de su vida y lleva siempre una cara de amargado, “dios le da pan al que no tiene dientes”. Por lo visto hoy tampoco limpió el piso y perfumó el ascensor con olor a basura, que linda vecindad. Encima como San Telmo es un barrio gay friendly la comunidad gay está copando el edificio y cada tanto hay algún guascaso de regalo. Claramente vivo en el borda. Voy subiendo en el ascensor y se detiene en el 3ro. Entra el rompe h...

Alma y Nilda - Capítulo IV: El regreso de los muertos vivos

Seis de la mañana, es miércoles 26 de diciembre, en pocas horas me tengo que levantar para ir a trabajar. Alguien golpea con fuerza la puerta de Nilda... ¡la re concha de la lora de Emilio, de Alma y de todas las viejas putas de este edificio! Acaso... ¡¿no se dan cuenta que soy una esclava más del puto sistema y qué a diferencia de ellos me levanto en 2 horas para ganar unas pocas chirolas?! Una voz masculina llama a la anciana por su nombre y golpea desesperado varias veces. Me alarmo, ¿a ver si por fin mis deseos de que las viejas forras se pudran se concretó?  - ¡¡Esperame Nilda!! – gritó desesperado. – “Voy a buscar las herramientas para poder abrir la puerta”. Se escuchó una corrida por el pasillo y el hombre regresar con las herramientas. Luego de varios intentos, se escuchó que la puerta se abrió y la vieja de fondo se quejó monosilábicamente: -Aaaaa… aaaaaa…. Aaaa. Oí al hombre hablar por teléfono y pedir una ambulancia. Yo no pienso abrir la puerta, lo ún ico que me fal...