Estaba nervioso, pasé la mano derecha por mi cabeza varias veces para secar la transpiración pero volvía a chorrear. Las venas me sobresalían de la pelada, parecía un loco. Pasaron 60 minutos desde el horario acordado y no venías. Miré la foto de tu cara y recordé la primera película porno que ví. Una de los ochenta, en la que una colorada hermosa como vos con las uñas largas y pintadas de rojo se manoseaba la entrepierna y estallaba de placer dando alaridos que jamás oí. Yo ya estaba al palo pero vos seguías sin aparecer y no tuve mejor idea que aprovechar el tiempo. Me levanté y fuí al baño para hacerme una paja pero la mugre de los azulejos me recordaban las miles de bacterias que se pueden meter en mi pito, una concha o un culo y seguidamente se me bajó. Volví a mi mesa, todavía se me revolvía el estómago de asco pero también de nervios. Llamé al mozo para que me traiga una Fanta, la trajo rápidamente, tomé el primer sorbo y sonó mi celular. Era un mensaje tuyo, me contabas q...
Relatos eróticos y cuentos antisistema. Cortos, filosos y mal hablados.