Se escuchó una
corrida por el pasillo y el hombre regresar con las herramientas. Luego de
varios intentos, se escuchó que la puerta se abrió y la vieja de fondo se quejó
monosilábicamente: -Aaaaa… aaaaaa…. Aaaa. Oí al hombre hablar por teléfono y
pedir una ambulancia. Yo no pienso abrir la puerta, lo único que me falta es
que me pidan ayuda o salir de testigos de estos viejos de mierda.
Luego un rato
el calvario cesó, se escucharon pasos, más voces y por fin la puerta del
ascensor que se cerró. ¡Chau gente indeseable! ¡Váyanse bien a la mierda!
Disfruté por
fin del silencio, tesoro preciado y escaso en este edificio. Mimé a los gatos,
me bañé, me tomé un tecito de tilo y salí en paz hacia mi trabajo. Cerré la puerta
con las dos llaves y avancé algunos pasos hacia el ascensor. Pero… como dicen
por ahí “la curiosidad mató al gato”… y volví hacia la última puerta del
pasillo. La puerta de Nilda estaba entreabierta, se ve que con el apuro nadie
fue capaz de cerrarla.. ¡y después se quejan de la inseguridad! No lo pude
evitar y entré para chusmear qué carajo pasó en el departamento de mi vecina.
Voy despacito para que nadie me escuche, paso a paso, hasta llegar al baño.
Había vomito por todos lados, pedacitos de carne procesada, morrones y un
líquido blancuzco... tal vez jugo gástrico o biliar del estómago de la vieja
arrugada. No contenta con la pintura impresionista estampada en el piso del
baño, me dirijí a la cocina, me acerqué a la mesa y una tarta de carne y verdura todavía humeante me llamaba…a su lado un
cartelito rojo decía: “Te extrañé mi querida amiga Nilda. Volví… hagamos las
pases con un rico platillo que resucita muertos”. Debajo una letra casi
caligráfica decía “Firma: Alma”.

Jajaja muy bueno Michi L!!! 💖💖 Tan divinas esas vecinas...😂😂😝
ResponderEliminarjajajaja gracias!! ;)
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